lunes, 11 de mayo de 2015

Relatos: MIEDO

Hola a todos. Esta vez si llegué a tiempo al concurso del círculo de escritores. En esta ocasión, el tema era "Relatos Medievales". Aunque no tuve suerte, este relato me ha servido para aprender a condensar la historia, ya que el límite volvía a ser de 600 palabras. Para mi gusto queda corto y me hubiera gustado desarrollar algo más los personajes y poner diálogos, pero lo cierto es que se puede contar este cuento en las palabras dadas.
Por cierto, os dejo el enlace de los ganadores del concurso, para que leaís sus fantásticos relatos: Ganadores del concurso.

Espero que os guste este cortito cuento. No os mal acostumbréis que lo normal es que vuelva por mis fueros con kilométricas parrafadas.
Y gracias por leer.

Miedo
Escrito en mayo de 2015 escuchando "Rey Sol" de Vetusta Morla.
Te miro y no veo miedo en tu rostro. Tus ojos, tenebrosos como agujero en la roca, parecen perdidos en un lugar lejano. Bajo tus pies, la plebe grita y maldice tu existencia. Te llaman hereje y escupen tratando de alcanzar lo alto de la pira donde te hemos atado. Duele ver como los que no hace tanto se inclinaban ante la solemnidad de tu figura, te desprecian y ríen tu desgracia.

Con las campanadas de la iglesia, el verdugo procede a prender la base de la hoguera. Las llamas no tardan en nacer y empezar a subir por la madera. Resulta irónico que el mismo fuego que dominabas con la facilidad que un chiquillo juega con lagartijas, vaya a ser el que finalmente te lleve con la parca. 

martes, 5 de mayo de 2015

Relatos: HANA-BI (FLORES DE FUEGO)

La historia está plagada de personas que se atrevieron a soñar con cosas inimaginables para su época. Resulta sorprendente como en algunos casos sus ideas se convirtieron, con el tiempo, en auténticas predicciones. Julio Verne escribió "De la tierra a la luna" en el año 1865, nada menos que 104 años antes de que (¿supuestamente?) el Apolo XI se posara sobre nuestro satélite. También se adelantó Stanley Kubrick, el cual rodaría con escalofriante realismo "2001, una odisea en el espacio" meses antes de que Armstrong dijese aquello de "un pequeño paso para el hombre..."

Son casos curiosos que llaman poderosamente la atención y me hacen pensar si desde siempre el ser humano ha tenido el anhelo de alcanzar los cielos, si siempre ha estado esperando para encontrar la manera. Por eso, cuando leí sobre el concurso "El hombre del cohete" de la página círculo de escritores, pensé en lo interesante que sería hacer un relato de este tipo ambientado mucho antes de que pudiera creerse la posibilidad de que aquello no sería más que una fantasía. Lamentablemente, como es habitual en mí, no llegué a tiempo al concurso y, además, me excedí de sobremanera en el límite de palabras (también muy habitual en mí). Pero no quería que la idea se quedara perdida en mis archivos viejos, así que os traigo hoy esta pequeña historia del samurai Yamamoto y su fascinación con la luna y las flores de fuego (la manera que tienen los japoneses de referirse a los fuegos artificiales).

Espero que os guste y que compartáis vuestras opiniones. Si no entendéis alguna palabra, he dejado un pequeño glosario al final del relato.

Por cierto, el excepcional relato que finalmente resultó vencedor del concurso, fue el del compañero Edgar K.Yera que podéis leer aquí.

Hana-bi (Flores de fuego)
Escrito en mayo de 2015 escuchando la banda sonora original de "Hana-bi" de Joe Hisaishi

Yamamoto se levanta cada día con la primera luz de la mañana. Prefiere pensar que es porque le gusta adelantarse a los tempraneros cantos del mirlo. En el fondo sabe que tantos años aferrado a su katana le han robado el descanso. El pájaro, aún perezoso, no será capaz de oler la sed de sangre. Por eso, cuando el azabache se torna azulado, ya se ha colocado el kimono, su fiel defensora atada al cinto.

lunes, 6 de abril de 2015

Relatos: LA CASA DE PAPÁ

Escribir una novela. Quizás el fin último de los que empezamos a escribir, un sueño que a veces se antoja inalcanzable y un reto para seguir mejorando día a día.

En mi caso, soy muy vago para lanzarme a ello (viendo lo que actualizo ya no debería sorprenderos).
"Old house" de Cindy Cornett Seigle (CC BY-NC-SA)
Además, no quiero involucrarme con un proyecto de tal magnitud hasta no estar seguro de haber aprendido lo suficiente. Pero, a pesar de mis reticencias, ideas para novela se me han ocurrido decenas. Estaba una a lo "Philipp K.Dick" de un grupo anarquista en un futuro distópico; otra de personajes estrafalarios que se reunían en una cafetería perdida del mundo; incluso tenía una historia de perdedores muy del estilo "Leaving las Vegas"... y así muchas más. De todas ellas, la que más cerca me tuvo de lanzarme a la piscina fue la de un chico que viaja por las carreteras acompañando de su desvergonzada prima paralítica y el fantasma de su padre, que parece empeñado en hacerle la vida imposible. Finalmente, en un ejercicio para un curso, me dio por adaptar lo que sería el segundo capítulo de la novela a un relato corto. Lo que salió es esta "Casa de Papá".

Recientemente ha sido el relato del mes en la web tusrelatos.com, lo que me llena de aglegría, ya que es una de las historias que más he disfrutado escribiendo, especialmente con el personaje de la prima Vicky, que es sin duda mi favorito.

Espero que os guste y os sintáis reflejados en esta 'peculiar' familia.
 
La casa de papá
Escrito en noviembre de 2014 escuchando "Azurro" de Adriano Celentano

Allí dentro el calor era insoportable.  
Aún no eran las doce y el salón estaba a rebosar. El constante ronroneo de los radiadores se confundía con las voces de la veintena de presentes que habían venido a despedirse de mi padre. A lo largo de la sala se formaban diferentes corrillos de gente, muchos de ellos junto a la mesa al lado de la ventana, dónde se amontonaban platos de pastas y rosquillas perfectamente colocados. Recordaba muchas de las caras de los asistentes, si bien había visto un par de rostros que no lograba situar. Me imaginé que serían parientes lejanos, o peor, vecinos con ganas de cotillear. A esos seguro que papá los hubiera echado a patadas.

«Sólo espero que a él no se le ocurra presentarse aquí», pensé intranquilo.

En el antiguo tocadiscos sonaba una vieja selección de clásicos italianos que llevaba puesto toda la mañana. Desde el primer momento en que había entrado en la casa, supe que eso sería cosa de la Tía Agnes. Solo ella podía ser tan hortera de poner algo así para despedir a un muerto. Y es que no dejaba ser paradójico ver a la exuberante prima Felisa llorar a moco tendido, balanceando sus pechos a cada hipido, mientras el salón se llenaba con la alegre voz de Adriano Celentano. Un pequeño escalofrío me entró por la espalda al imaginar que la siguiente pista pudiera ser un bolero.

domingo, 15 de marzo de 2015

Varios: Microrelato para el concurso MICROFANTASY II

Buenas a todos. Aunque creo que los microrelatos no son mis fuerte (contar algo con tan pocas palabras me parece harto complicado), no he querido dejar de pasar la oportunidad de participar en el interesantísimo concurso MICROFANTASY II. Aquí tenéis mi participación:

Deus ex machina

   —Ni se te ocurra hacer un final sorpresa.

De nuevo aquella voz molestando. Estaba claro que no me iba a dejar terminar el cuento.
 
   —Tú no lo entiendes, un microrelato es demasiado corto para desarrollar personajes. Tienes que dar un giro para que la gente se enganche. — le contesté soberbio.

El diminuto ser se echó a reír. Aquel tipo verde no debía medir más de cinco centímetros, pero se hacía más pesado que un elefante. Revoloteando alrededor, cual mosca cojonera, iba a conseguir que me estallara la cabeza.

       Tú sí que no entiendes — replicó entre carcajadas — ¿Ves a alguno de los grandes escribiendo esta basura efectista? ¿Te imaginas? ‘Cien años de finales sacados de la manga’...

No supe que contestar, el maldito personajillo tenía su parte de razón. Hastiado de la porfía, me tomé otro trago de whisky, a ver si así conseguía desbloquearme.

Pero entonces me golpeó, como un rayo, la idea definitiva.

   —¿Oye, y si al final todo es una ensoñación del protagonista?

El duende bajó la vista y se llevó las manos a la cabeza. Entonces, aprovechando que no me miraba, agarré el libro más pesado que tenía en la estantería.

«Aquí tienes tu final sorpresa...»

lunes, 9 de marzo de 2015

Relatos: UN FILETE PASADO

Hace un tiempo, en el post sobre “Firefly”, os hablé de las etiquetas, y como estas nos llevan, muchas veces, a los malditos prejuicios. Desde una supuesta altura moral, tendemos a ver los defectos del otro y a pensar en que nosotros seríamos más inteligentes o más dignos ante la misma realidad.
"Untitled" by espacios.vacios (CC BY-NC-ND)

En el caso de este relato, la historia nace de mis prejuicios sobre muchos adolescentes. Tantas veces he tendido a vilipendiar a esos jóvenes que parecen desperdiciar su vida con una inconsciente decisión, y tan pocas me he preguntado cuál es su verdadera realidad, en qué piensan, qué sienten.

Con esta narración traté de ponerme en la piel de una de esas chicas que, en un momento, elige un camino, uno de esos que no tienen borrón y cuenta nueva. No sé si lo conseguí, pero os aseguro que escribirlo me hizo sudar tinta china. Tres meses liado dándole vueltas a cada párrafo, buscando la manera de seguir avanzando. Y, al acabarlo, sentí un vacío enorme, pero, al mismo tiempo, supe que se acababa de convertir en mi relato más preciado. No sé si será el mejor que escrito, pero, por ahora, es al que tengo más cariño.

 Espero que lo disfrutéis.

Un filete pasado               Escrito en septiembre de 2014

 Mil gotas húmedas flotan en el aire…

Jennifer frota fuertemente el espejo con una toalla sucia. Los restos de pasta de dientes se hacen a un lado y la joven contempla su cuerpo desnudo entre el vapor. Desde hace años, cada vez que sale de la ducha, casi como si fuese un ritual, deja caer la toalla y se detiene unos instantes a contemplar su reflejo. Cuidadosamente se aparta con los dedos un mechón rubio de la cara y abre muy despacio sus párpados, maquillados de perenne violeta. Se gira despacio y recorre con la mirada su cintura, mientras imagina que, tras el cristal, un amante la devora con los ojos, deseando engancharse a sus caderas. Se muerde los labios y se le escapa una risita. Es el momento que más le gusta del día.

lunes, 2 de marzo de 2015

Relatos: MI MEJOR AMIGA

El próximo 8 de marzo es el día Internacional de la mujer. Con motivo del mismo me presenté con este relato a un concurso relacionado con el tema(por desgracia, de nuevo, no hubo suerte).

"Friendship" by Trina Alexander (CC BY-ND-NC)
Aunque me atraería el profundizar, al menos en el campo narrativo, sobre este asunto, no me voy a poner aquí a hacer una disertación de las múltiples barbáridades que pululan las librerías (Crepúsculo o a tres metros...). Simplemente desear, aunque sea un poco pronto, un felíz día a todas las mujeres, las cuales luchan día a día por hacer del mundo un lugar un poco más igualitario. Yo debo a mi madre el ser consciente del enorme camino que aún queda por recorrer en este tema. Que estamos en camino pero aún lejos de la meta.

Para ella, por supuesto, va este relato.

Espero que os guste.

Mi mejor amiga  
Escrito en febrero de 2015 escuchando "Just like a woman" de Bob Dylan

Nos conocimos un agitado primer día de rebajas.
En el instante en que Carla puso los ojos en mí, supe que saldríamos juntas de allí. Entre aquel caos de tirones y carreras por conseguir la oferta más suculenta, yo había caído al suelo y corría el peligro de acabar bajo alguno de aquellos tacones de filo asesino. Pero ella se acercó y me cogió con suavidad. Fue rodear sus brazos, notar el calor de su pecho, y sentir que ya nada podría separarnos.

martes, 24 de febrero de 2015

Relato - Homenaje: FULGOR

Dos semanas atrás se me fue alguien muy querido y no tuve ocasión de despedirme. Por eso sentía que tenía que hacer algo como forma de darle un adiós. No se me ocurrió nada mejor que hacerlo frente al papel.

La verdad es que me cuesta escribir cosas tan personales, pero creo que ella se merecía que le contase esta historia. No sabía ni siquiera como catalogarlo, porque no es estrictamente un relato, si no más bien un recuerdo.

Sin extenderme más, aquí dejo mi pequeño homenaje a la gran mujer que fue Alicia Ramos.
Abuela, te echaremos de menos.

Fulgor

Cuando me hablabas de tu padre, un brillo casi imperceptible se asomaba a tus ojos. Los mismos que normalmente vestían color madera, serenos y pacientes, tornaban en mirada de chiquilla inquieta, como si la primavera hubiese llegado de repente a sus pupilas. Aún hoy, ni siquiera sabría decirte si era algo real o producto de mi imaginación. Pero permíteme confesarte que esa pequeña chispa siempre me fascinaba sobremanera. Inmediatamente y de manera inevitable me veía contagiado de la euforia que emanaba de tus palabras, ansioso por escuchar tu relato y, en secreto, deseando que imaginaras un final diferente a la triste historia. Abuela y nieto, en un viejo sofá azul, dejando pasar las horas mientras la brisa marina entraba por la ventana. Tú, normalmente sosegada y recelosa de perder las formas, olvidándote de todo y dejándote arrastrar por la feliz ensoñación que te otorgaba el recordarle. Yo, quien siempre tuvo la impertinencia del que no sabe escuchar, aprendiendo la virtud del silencio, la tranquilidad de saber que nada de lo que yo pudiera decir en ese momento tenía la más mínima importancia. Así fueron muchas de nuestras últimas tardes.

viernes, 6 de febrero de 2015

Relatos: LA (CASI) SOLEDAD DEL (INTENTO DE) CORREDOR DE FONDO

En estos días de frío intenso (ya no sé si estoy en Madrid o en Helsinki), y un poco por llevar la contraria, he decidido poner un relato de los que pegan mucho. Uno de salir a correr, perfecto para estas fechas.
"Fear of the dark" by Stuart Anthony (CC BY-NC)

Quién no ha intentado alguna vez empezar a correr por el parque. Me cuentan incluso que hay algunos que lo hacen habitualmente. Yo no soy de esos valientes. Para mi, casi siempre es "mi primera vez" después de mucho tiempo sin tener el coraje de hacerlo. Y es que, hay algunos que no estamos hechos para el deporte. Cuando no fallan las piernas, fallan los pulmones, pero el caso es que, lo que para muchos es un paseíto, para mi se convierte en una auténtica batalla.

Esta es la historia de una de esas veces, en que un ligero trote acaba convirtiéndose en todo un viaje alucinógeno. Me visitarán mis ya queridos personajes y, ¿quién sabe?, quizá acabe enamorándome de la maravillosa voz de Jaqui (escuchadla, que merece la pena).

Sin más, os dejo con la historia. Ya, cuando dejemos de ser Siberia, a lo mejor me animo a una carrerita. Dicen que es como montar en bici, que no se olvida. Por si acaso voy a darme una terapia de oxígeno previa, que mucho no me fío.



La (casi) soledad del (intento de) corredor de fondo
Escuchando "Alone with a heart" de Jaqui Dankworth

«¡Hoy salgo a correr!»

Eso me he dicho. Que ya he engordado suficiente y la pereza ya me ha tumbado demasiadas veces. A pesar de que es una gran contrincante (campeona del mundo por KO directo al sofá en incontables ocasiones), hoy estoy decidido a salir victorioso. Aunque me gustaría no ser un superficial y luchar contra la dictadura de las tallas, cada noche tengo la recurrente pesadilla en que no me la veo, y eso puede más que cualquier idealismo.

miércoles, 28 de enero de 2015

Momentos de cine: Brokeback Mountain (spoilers)


"Jack, I swear..." 
("Jack, te juro...")



Cuando murió Heath Ledger, todos coincidieron en alabar su papel póstumo como el Joker en "El caballero oscuro". Es una opinión que comparto totalmente, pero siempre me dio un poco de pena de que pocos se acordasen del otro gran papel que había interpretado sólo un año antes. Me refiero, por supuesto, a su gran Ennis del Mar de "Brokeback Mountain". Esta escena final es uno de los momentos más emocionantes del cine americano en los últimos años, y nos demuestra que Heath era muy grande. Y no sólo por el Joker.

 

sábado, 24 de enero de 2015

Relatos: EL VALLE DE IA DRANG

Y aquí os traigo por fin mi relato de corte más cinematográfico. Ambientada en el Vietnam de 1966, la historia nos cuenta una noche de celebración en medio de Saigón. Sí, sé que suena muy tópico, pero os pido que le deis una oportunidad.

No es ningún secreto que me encanta el cine y todo lo que tenga que ver con el medio audiovisual. Ya os comenté en la primera entrada del blog que supone mi mayor influencia a la hora de sentarme a escribir. Pero lo cierto es que, con el paso de los años, me he dado cuenta que esto también tiene su lado peligroso. Y es que resulta muy fácil dejarse llevar por los lugares comunes que tanto abundan en las películas. Y es que, estos 'tópicos' de los que os hablaba al principio, pueden arruinarte un relato que, hasta el momento de su aparición, te estaba quedando de fábula. Mirando escritos de hace siete u ocho años tengo la sensación de que lo único que hacía era reproducir en papel las escenas que me habían fascinado en la pantalla. Y claro, eso hace que te salga algo impostado, artificioso, lo suficiente para que no sea algo 'tuyo'.
Por eso, cuando me puse a escribir esta historia, traté en todo momento de aportar mi propia visión del tema sin caer en los clichés de las películas que había visto sobre el conflicto.  No estaba especialmente interesado en retratar tanto la locura de la guerra en sí, como  centrarme en aquellos que la integraban. Me planteaba que, antes de que los conflictos se profesionalizaran (al menos en occidente), aquellos que eran enviados a la guerra, no serían sino chavales recién salidos de la adolescencia, los cuales seguramente estarían más interesados en coches y en ligoteos púberes que en coger un fusil. No digamos ya  de los vietnamitas, agricultores muchos de ellos, atrapados en un conflicto en el que se mezclaban luchas internas y la absurda pelea ideológica del capitalismo frente al comunismo.
OPERATION "YELLOWSTONE" VIETNAM, Following a hard day, a few members of Company "A," 3rd Battalion, 22nd Infantry... - NARA - 530617Al coger el ordenador y escribir durante dos noches seguidas, empecé a obsesionarme con huir de los tópicos que podían convertir la historia en un desastre. No en vano, no he vivido nada parecido (por suerte), por lo que era muy fácil que cayese en los lugares comunes. Leído ahora, dos años después, creo que no lo conseguí del todo. Aún así, sigo teniendo un gran cariño por esta historia. Y con sus defectos, es de los relatos de los que me siento más satisfecho. Además, fue la primera vez que me apoyé en los diálogos de una manera tan importante, algo que, a día de hoy, hago en casi todos mis escritos.
Espero que disfrutéis de esta lectura, os sumerjáis en los personajes y me digáis que os ha parecido. Se agradecen las críticas y comentarios.

Y, aunque esto suene a tópico, gracias por dedicarme unos minutos de vuestro tiempo. (Y perdonad la inactividad de estos días).


El valle de Ia Drang          Escrito en 12- 2012 escuchando "Kashmir" de Led Zeppelin y "The end"  de The Doors

Jamás olvidaré el día en que el vicepresidente Humphrey mandó una carta en la que nos felicitaba por la labor realizada en pos de la liberación de la república del Vietnam. Para la mayoría de los chicos fue una velada de borrachera interminable que acabaría bajo las sabanas de alguna prostituta, pero para mí fue la noche en que encontré a Jim Woodsbury con su rifle metido en la boca. 

—¿Qué haces aquí? —Me dijo con voz seca. —¿Por qué no te das una vuelta por ahí?

Ni siquiera se giró. Allí estaba, sentado en el oscuro tocón de un árbol talado. Tenía el rifle de asalto apoyado en el suelo apuntando verticalmente a su cabeza. Las tenues luces de la cabaña a nuestra espalda, improvisado local de alterne, apenas reflejaban una suave luz amarilla sobre nosotros. Jim miraba en dirección contraria, con la vista perdida en la enormidad de la oscuridad selvática, así que no pudo ver cómo me temblaban las piernas hasta tal punto que tuve que hincar la rodilla para no caerme. Intenté ponerme en pie, pero el cuerpo no respondió. La cabeza me daba vueltas y la imagen de mi amigo se hacía cada vez más borrosa. 
“Mierda, demasiado whisky”, pensé mientras dejaba caer la botella junto a mí.