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viernes, 18 de noviembre de 2016

Relatos: DE INDIOS Y VAQUEROS

Hola de nuevo.

"Childhood memory" by Stewart Black (CC BY-SA)
He estado un tiempo bastante largo apartado del blog, y hoy finalmente traigo algo para acabar con la sequía de la página. Pido disculpas por la falta de continuidad, pero, como ya sabéis algunos, ando un poco a la gresca con las musas, y, simplemente las cosas no salen. Llegué a un punto en que no estaba cómodo escribiendo, y no podía quitarme la sensación de impostura cada vez que intentaba plasmar alguna historia. No tengo otra excusa que la de reconocer que no me estaba divirtiendo igual que antes.

Y, aunque creo que aún necesito un tiempo para retomar la normalidad en este campo, estos días me he puesto a repasar textos antiguos que, por una cosa u otra, no salieron a la luz. A lo mejor no tengo ahora la seguridad para emprender nuevos caminos, pero al menos puedo ir corrigiendo algunos relatos que estaban algo cojos.

El que os traigo hoy llevaba un par de años en el cajón y, aunque es algo oscuro para lo que suelo plasmar, decidí darle una puesta a punto y ponerlo por aquí.

Y poco más. Que espero que lo disfrutéis y de nuevo disculpas por estar desaparecido (también para leer vuestros blogs). Espero que este sea un punto de partida para empezar de nuevo.

Y a los que habéis vuelto a esta mi morada, gracias por la paciencia.

De indios y vaqueros

Muchas tardes de verano, cuando el sol empezaba a esconderse, los niños bajaban a toda prisa por la colina hasta el pueblo, en su particular persecución entre indios y vaqueros. Mientras llegaba la hora, sentados en el bar de la plaza entre charlas y cervezas, los padres aguardábamos su regreso, discutiendo cuál de los chicos habría hecho la mayor trastada esa semana y cuál volvería en peor estado al final de la velada. Y es que ya nos habíamos acostumbrado a recibirlos embarrados hasta las cejas, más de uno con un agujero nuevo en el pantalón. Pero no se podía esperar nada distinto de unos críos que apenas habían soplado diez velas. Recipientes de energía infinita, sus alegres chillidos solían escucharse por todo el bulevar mucho antes de que alcanzáramos a divisarlos. Unos instantes después llegarían en tropel, siempre con la lengua fuera y una enorme sonrisa, más amplia si eran del bando que había ganado la contienda.  

Pero, aquella última tarde de julio, no bajaron. Y nuestra vida cambió de golpe.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Relatos: PIGS. Capítulos I y II.

Por fin, tras muchas vueltas y noches en blanco, empiezo hoy a publicar un nuevo experimento. Se
trata de Pigs, una especie de borrachera de diálogos entre perdedores de barra, cutres filósofos de copa y cigarro.

 Creo que más que nunca esta historia es más experimento que relato, pues mi intención ha sido jugar con los diálogos y llevarlos al límite. He tratado de hacerlos lo más realistas posible, que sean todo lo orgánicos que se pueda sin llegar a aburrir. Qué lo haya conseguido o no está por ver.

Todo esto viene por que me suele molestar bastante el hecho de que muchos de los diálogos que leo están tan supeditados a la trama que me suenan totalmente impostados. Es decir, que veo que van directamente al meollo, al quid de la cuestión, y es algo que me ha parecido muy irreal. Pienso que en una conversación, para llegar a decir algo, primero divagamos hablando de banalidades, anécdotas y demás. Aquí he tratado de contar precisamente eso, los tópicos y chorradas que contamos entre amigos, especialmente si hay alcohol de por medio.

Ojo, el título no engaña a nadie. Voy a hablar de cerdos, tipos con pocas luces que se calientan la lengua hablando de sexo y gustan de aparentar ser más hombres de lo que son realmente.  Evidentemente, el pensamiento de los personajes  no tiene que coincidir con el mío (que está mucho más en la línea del relato "Mi mejor amiga"). Únicamente trato de poner en relieve los tópicos que nos rodean, de los que en mayor o menor medida todos hemos sido testigos o participes

Pero bueno, sin detenerme más en ese tema, únicamente añadir que la inspiración para el relato viene dada por la figura canallesca de Tom Waits, el artista de voz agrietada siempre pegado a un cigarro y un vaso de whisky. Es su presencia, turbia y exageradamente melancólica, la que da vida al personaje de Frank Wild (guiño a un alter ego del propio Waits en su disco "Frank Wild Years"), un cantante y pianista amante de las grandilocuencias y los discursos retóricos.

Concretamente, la idea llegó de la mano de esta canción, Rain dogs:








Cómo quiero que conozcáis al genio de Waits, añado, para que os empapéis de su música,  una playlist de youtube, confeccionada especialmente para esta historia: Playilist- Tom Waits for Pigs


Y no olvidéis comentar estos dos capítulos. En un par de días cuelgo el tercero.


PIGS
I - Cóctel de bienvenida
Justo antes de llegar al polígono industrial, alejado de las calles del centro, se esconde un viejo local, cloaca de encuentro para solitarios tristones, aventureros en busca de la última. “Bienvenidos al mayor tópico de la ciudad”, parecen gritar sus puertas, olvidada madera carcomida donde se amontonan termitas en tedioso banquete. Por aquí ya no pasean ni las prostitutas y los policías hace tiempo que dejaron de fardar de neones parpadeantes. Solamente tienen que fijarse en el cartel colgando del tejadillo, una botella medio vacía, para hacerse una idea del tipo de gente que van a encontrarse si se aventuran a pasar. Es atravesar el umbral y golpearte un tufo dulzón, olor a vómito y pesimismo. Cada vez que inunda mis fosas nasales me pregunto por qué demonios sigo viniendo a trabajar a este decadente lugar.
Pero no es mi intención disuadirles. ¿Me acompañan a su mesa?

jueves, 25 de febrero de 2016

Relatos: DIOS DEL VIENTO (Wandering fish - Pez errante)

Aprender.
Amala by Ciryl Blanchard. http://cyrilblanchard.com/
Amala by Cyril Blanchard (www.cyrilblanchard.com)

Qué gusto de descubrir algo nuevo. Da igual que sea hablando, estudiando, escribiendo o jugando. A voces o en silencio. De las cosas más trascendentales y de las más absurdas. En definitiva, la satisfacción de empaparnos de lo que no sabemos y salir de la experiencia llevándonos algo diferente.

Aunque la pereza es un gran enemigo (y creedme que sé mucho de eso), cuando consigues liberarte de ella tienes por delante una autopista llena de curiosidades y situaciones enriquecedoras.

Y eso es justamente lo que yo he experimentado al escribir este cuento. Un juego de imaginación que se convirtió, poco a poco, en una obsesión por conocer todo sobre lo que iba contando.

Todo comenzó con la invitación de mi amiga y escritora, Eugenia Soto Alejandre (visitad sus historias aquí), que nos regaló a los compañeros de la agencia una canción para que inventásemos a partir de ella. No sé por qué, pero enseguida se me vino a la cabeza la imagen de una joven niña india caminando por el desierto. A partir de ahí, con el fin de dar un armazón a la historia, empecé a leer sobre la región, su cultura y sus costumbres. Fue así como descubrí la hipnótica Jaipur, capital del Rajastán, una tierra llena de color y contradicciones.

Gradualmente, acabé enamorándome del personaje de la niña. Y, casi sin darme cuenta, se fue tejiendo esta historia de inocencia, dioses y sueños. Al final se ha convertido en el cuento más largo que he escrito y me ha traído un interés por seguir aprendiendo de esta fascinante cultura.

En resumen, que este relato ha sido algo diferente. Porque a la vez que disfrutaba inventando, lo pasaba en grande investigando (que no quiere decir que no haya metido algún patón). Aprender como mecanismo de diversión. ¡Quién lo hubiese dicho en los años del colegio!

Espero que os guste el relato. Si se os hace muy largo, os animo a leerlo por capítulos. Yo he preferido publicarlo entero para que cada uno escoja como acercarse a él.
Y, como siempre, si os gusta o no, los comentarios son más que bienvenidos. Y que lo compartáis con los conocidos más aún, que lo de el de darme yo autobombo por la red cada vez me gusta menos.

Por supuesto, os dejo aquí la canción que lo empezó todo (Gracias Eugenia):





Editado 01-03-16: Finalmente, Cyril Blanchard me ha autorizado a poner sus fotografías en el blog, por lo que voy a retocar todo el relato con sus estupendas imágenes. No dejéis de visitar su página: www.cyrilblanchard.com .

P.D: He dejado unas notas al final del cuento, por si tenéis curiosidad con alguno de los términos más autóctonos.


Dios del viento

«Brahma crea, Shiva destruye. Visnú hará que el mundo siga girando. 
Y mientras, Vayu, montado a la cola del viento, lo observará todo.» 
1.- Brahma, el creador 

Cuentan las leyendas locales que no hay atardeceres más majestuosos que los que se ven en Jaipur. No son tan brillantes como los de Delhi ni el sol se refleja en el mar como en Bombay. Mas, en la capital del Rajastán Indio, se produce un fenómeno que no pueden igualar otras ciudades más imponentes. 
Shita # 2
Shita #2 by Cyril Blanchard (www.cyrilblanchard.com)

Yamika, como muchas tardes, contempla el espectáculo sobre la terraza del templo de Birla Mandir. Sus ojos, negros y enormes pozos de alquitrán, esperan con la impaciencia propia de la juventud a que los últimos rayos se escondan tras las montañas que la separan del desierto del Thar. En sus pálidas manos mece una pequeña pecera redonda con un pez dorado. 

    — La próxima vez tendríamos que verlo desde el palacio de los vientos—susurra la pequeña. 

martes, 11 de agosto de 2015

Relatos: HELENA

Buenas a todos. Después de darme muchos quebraderos (Hay veces que te atrancas meses con casi cualquier historia), os
"Janelaprosoldet" by Shiko (CC BY-NC-SA)
dejo aquí el relato que he estado escribiendo estos días. Se engloba dentro de una saga llamada "Las últimas vacaciones", una iniciativa con la que varios compañeros de trabajo hemos estado jugando, aportando cada uno un cuento diferente. Por supuesto, a parte de respetar la temática, había que introducir en el texto unas palabras a cada cual más estrámbótica, tal y como ya ocurrió en "Carolina vs. the hipster" (sólo que, esta vez, las "six evil words" se han convertido en siete).

Dar las gracias a Rafa Maldonado, 'Rafiki', por inspirarme con su relato "La griega", que acompañado de la imagen de "La muchacha de la ventana" de Dalí (que no puedo poner en el blog, tema de derechos), fue dando forma a esta "Helena".

Sin querer dar mas pistas, os invito a que echéis un vistazo a este cuento, una historia que nada entre el erotismo y la actualidad política.
Espero que lo disfrutéis.

P.D.: Como siempre, hubo mucha música mientras lo escribía. Descubrí a Lana Del Rey ("Cola", "Videogames"), me relajé con Radiohead ("Karma Police") y me emocioné con Glen Hasard ("Leave", "Lies"). Y claro, como no, me fui de viaje con Chalres Trenet ("La mer").

Helena                                                           Escrito en Agosto de 2015
Los golpes en la puerta son cada vez más violentos. Los gritos, empapados del odio más visceral, apenas nos dejan oírnos entre nosotros. Reproches, amenazas y palabras ininteligibles deformadas por la rabia, retumbando de tal manera que parecen haber hecho un nido dentro de mi cerebro. Es tan desquiciante que siento ganas de arrancarme las orejas.

Me conoces bien, sabes que no me gusta esconderme. Si sólo vinieran a por mí hace tiempo que les habría abierto y acabado con la pantomima, pero son muchos los que han buscado refugio en nuestra casa  y no quiero ser quién les lance a las fieras. El salón está poblado de ministros y senadores, el alcalde y varios cabezas del partido que hace un año me colmaban de elogios para luego escupirme a la cara. También hay algún que otro funcionario que ha tenido la insensatez de mostrar su apoyo a los presentes. Como ves, este país sigue a rebosar de idiotas y lameculos. Me alegro de que estés lejos para no ver cuán bajo hemos caído. Si pudieras, creo que llorarías de impotencia. O, quién sabe, puede que te desternillaras como una loca, abrumada ante tanta ironía. Es algo que me encanta de ti, que contigo nunca se sabe.

viernes, 24 de julio de 2015

Relatos: BOYS DON'T CRY

Ya he contado muchas veces que mi gran influencia a la hora de escribir la componen la música y el
"Touchdown catch" by Clappstar (CC BY-NC-ND)
cine. Pues bien, esta historia aúna estas dos vertientes más que ningún otro relato. La idea me sobrevino viendo la (genial) serie "Friday Night Lights", una más que certera crónica de un grupo de chavales y sus vivencias, con el fútbol americano como telón de fondo. Y de escenario, un pueblo de Dallas, uno de esos en el que todo el mundo se conoce y todos tienen una opinión para cada mínima cosa. Y es que siempre me ha llamado poderosamente la atención el contraste que existe en esas regiones de Norteamérica. Jóvenes que, como todos, tienen ansias de libertad y ganas de romper con lo establecido, pero que están anclados en un lugar que los juzga a cada paso, tratando de convertirlos en clichés, persiguiendo que el tiempo sea inapreciable, que los hijos sean un clon de sus padres.
Con esa imagen en la cabeza, empecé la historia de Riley, y me puse a escuchar música para que las palabras fluyeran un poco (eso sí, el proceso fue leeento). Pero a diferencia de otros relatos, en esta historia, las canciones iban saltando de una a otra como en un reproductor en modo aleatorio, por lo que al final eran muchas melodías las que asociaba al relato, cada una a un momento en el periplo del protagonista.
Así, en esta historia plagada de música, el reproductor de Riley irá saltando entre las siguientes canciones:

“Boys don’t cry” de The Cure;
“You can’t always get what you want” de The Rolling Stones;
“Mr. Brightside” de The Killers; 
 “Jealous Guy” de Roxy Music; 
“Comfortably Numb” de Pink Floyd";
“We Never Change” de Coldplay;

Y son estas melodías las que van marcando el ritmo de su relato.
Espero que lo disfrutéis.


Boys don't cry

“El día que se apagaron las estrellas”. Así lo llamaron.

Y es que, aquella noche, ninguna de las figuras del instituto Wheatley consiguió concretar jugada alguna. Las esperanzas por renovar el título regional se consumieron en un instante, como si fueran la llama de una vela en medio de un huracán.

lunes, 11 de mayo de 2015

Relatos: MIEDO

Hola a todos. Esta vez si llegué a tiempo al concurso del círculo de escritores. En esta ocasión, el tema era "Relatos Medievales". Aunque no tuve suerte, este relato me ha servido para aprender a condensar la historia, ya que el límite volvía a ser de 600 palabras. Para mi gusto queda corto y me hubiera gustado desarrollar algo más los personajes y poner diálogos, pero lo cierto es que se puede contar este cuento en las palabras dadas.
Por cierto, os dejo el enlace de los ganadores del concurso, para que leaís sus fantásticos relatos: Ganadores del concurso.

Espero que os guste este cortito cuento. No os mal acostumbréis que lo normal es que vuelva por mis fueros con kilométricas parrafadas.
Y gracias por leer.

Miedo
Escrito en mayo de 2015 escuchando "Rey Sol" de Vetusta Morla.
Te miro y no veo miedo en tu rostro. Tus ojos, tenebrosos como agujero en la roca, parecen perdidos en un lugar lejano. Bajo tus pies, la plebe grita y maldice tu existencia. Te llaman hereje y escupen tratando de alcanzar lo alto de la pira donde te hemos atado. Duele ver como los que no hace tanto se inclinaban ante la solemnidad de tu figura, te desprecian y ríen tu desgracia.

Con las campanadas de la iglesia, el verdugo procede a prender la base de la hoguera. Las llamas no tardan en nacer y empezar a subir por la madera. Resulta irónico que el mismo fuego que dominabas con la facilidad que un chiquillo juega con lagartijas, vaya a ser el que finalmente te lleve con la parca. 

martes, 5 de mayo de 2015

Relatos: HANA-BI (FLORES DE FUEGO)

La historia está plagada de personas que se atrevieron a soñar con cosas inimaginables para su época. Resulta sorprendente como en algunos casos sus ideas se convirtieron, con el tiempo, en auténticas predicciones. Julio Verne escribió "De la tierra a la luna" en el año 1865, nada menos que 104 años antes de que (¿supuestamente?) el Apolo XI se posara sobre nuestro satélite. También se adelantó Stanley Kubrick, el cual rodaría con escalofriante realismo "2001, una odisea en el espacio" meses antes de que Armstrong dijese aquello de "un pequeño paso para el hombre..."

Son casos curiosos que llaman poderosamente la atención y me hacen pensar si desde siempre el ser humano ha tenido el anhelo de alcanzar los cielos, si siempre ha estado esperando para encontrar la manera. Por eso, cuando leí sobre el concurso "El hombre del cohete" de la página círculo de escritores, pensé en lo interesante que sería hacer un relato de este tipo ambientado mucho antes de que pudiera creerse la posibilidad de que aquello no sería más que una fantasía. Lamentablemente, como es habitual en mí, no llegué a tiempo al concurso y, además, me excedí de sobremanera en el límite de palabras (también muy habitual en mí). Pero no quería que la idea se quedara perdida en mis archivos viejos, así que os traigo hoy esta pequeña historia del samurai Yamamoto y su fascinación con la luna y las flores de fuego (la manera que tienen los japoneses de referirse a los fuegos artificiales).

Espero que os guste y que compartáis vuestras opiniones. Si no entendéis alguna palabra, he dejado un pequeño glosario al final del relato.

Por cierto, el excepcional relato que finalmente resultó vencedor del concurso, fue el del compañero Edgar K.Yera que podéis leer aquí.

Hana-bi (Flores de fuego)
Escrito en mayo de 2015 escuchando la banda sonora original de "Hana-bi" de Joe Hisaishi

Yamamoto se levanta cada día con la primera luz de la mañana. Prefiere pensar que es porque le gusta adelantarse a los tempraneros cantos del mirlo. En el fondo sabe que tantos años aferrado a su katana le han robado el descanso. El pájaro, aún perezoso, no será capaz de oler la sed de sangre. Por eso, cuando el azabache se torna azulado, ya se ha colocado el kimono, su fiel defensora atada al cinto.

lunes, 9 de marzo de 2015

Relatos: UN FILETE PASADO

Hace un tiempo, en el post sobre “Firefly”, os hablé de las etiquetas, y como estas nos llevan, muchas veces, a los malditos prejuicios. Desde una supuesta altura moral, tendemos a ver los defectos del otro y a pensar en que nosotros seríamos más inteligentes o más dignos ante la misma realidad.
"Untitled" by espacios.vacios (CC BY-NC-ND)

En el caso de este relato, la historia nace de mis prejuicios sobre muchos adolescentes. Tantas veces he tendido a vilipendiar a esos jóvenes que parecen desperdiciar su vida con una inconsciente decisión, y tan pocas me he preguntado cuál es su verdadera realidad, en qué piensan, qué sienten.

Con esta narración traté de ponerme en la piel de una de esas chicas que, en un momento, elige un camino, uno de esos que no tienen borrón y cuenta nueva. No sé si lo conseguí, pero os aseguro que escribirlo me hizo sudar tinta china. Tres meses liado dándole vueltas a cada párrafo, buscando la manera de seguir avanzando. Y, al acabarlo, sentí un vacío enorme, pero, al mismo tiempo, supe que se acababa de convertir en mi relato más preciado. No sé si será el mejor que escrito, pero, por ahora, es al que tengo más cariño.

 Espero que lo disfrutéis.

Un filete pasado               Escrito en septiembre de 2014

 Mil gotas húmedas flotan en el aire…

Jennifer frota fuertemente el espejo con una toalla sucia. Los restos de pasta de dientes se hacen a un lado y la joven contempla su cuerpo desnudo entre el vapor. Desde hace años, cada vez que sale de la ducha, casi como si fuese un ritual, deja caer la toalla y se detiene unos instantes a contemplar su reflejo. Cuidadosamente se aparta con los dedos un mechón rubio de la cara y abre muy despacio sus párpados, maquillados de perenne violeta. Se gira despacio y recorre con la mirada su cintura, mientras imagina que, tras el cristal, un amante la devora con los ojos, deseando engancharse a sus caderas. Se muerde los labios y se le escapa una risita. Es el momento que más le gusta del día.

lunes, 2 de marzo de 2015

Relatos: MI MEJOR AMIGA

El próximo 8 de marzo es el día Internacional de la mujer. Con motivo del mismo me presenté con este relato a un concurso relacionado con el tema(por desgracia, de nuevo, no hubo suerte).

"Friendship" by Trina Alexander (CC BY-ND-NC)
Aunque me atraería el profundizar, al menos en el campo narrativo, sobre este asunto, no me voy a poner aquí a hacer una disertación de las múltiples barbáridades que pululan las librerías (Crepúsculo o a tres metros...). Simplemente desear, aunque sea un poco pronto, un felíz día a todas las mujeres, las cuales luchan día a día por hacer del mundo un lugar un poco más igualitario. Yo debo a mi madre el ser consciente del enorme camino que aún queda por recorrer en este tema. Que estamos en camino pero aún lejos de la meta.

Para ella, por supuesto, va este relato.

Espero que os guste.

Mi mejor amiga  
Escrito en febrero de 2015 escuchando "Just like a woman" de Bob Dylan

Nos conocimos un agitado primer día de rebajas.
En el instante en que Carla puso los ojos en mí, supe que saldríamos juntas de allí. Entre aquel caos de tirones y carreras por conseguir la oferta más suculenta, yo había caído al suelo y corría el peligro de acabar bajo alguno de aquellos tacones de filo asesino. Pero ella se acercó y me cogió con suavidad. Fue rodear sus brazos, notar el calor de su pecho, y sentir que ya nada podría separarnos.

sábado, 24 de enero de 2015

Relatos: EL VALLE DE IA DRANG

Y aquí os traigo por fin mi relato de corte más cinematográfico. Ambientada en el Vietnam de 1966, la historia nos cuenta una noche de celebración en medio de Saigón. Sí, sé que suena muy tópico, pero os pido que le deis una oportunidad.

No es ningún secreto que me encanta el cine y todo lo que tenga que ver con el medio audiovisual. Ya os comenté en la primera entrada del blog que supone mi mayor influencia a la hora de sentarme a escribir. Pero lo cierto es que, con el paso de los años, me he dado cuenta que esto también tiene su lado peligroso. Y es que resulta muy fácil dejarse llevar por los lugares comunes que tanto abundan en las películas. Y es que, estos 'tópicos' de los que os hablaba al principio, pueden arruinarte un relato que, hasta el momento de su aparición, te estaba quedando de fábula. Mirando escritos de hace siete u ocho años tengo la sensación de que lo único que hacía era reproducir en papel las escenas que me habían fascinado en la pantalla. Y claro, eso hace que te salga algo impostado, artificioso, lo suficiente para que no sea algo 'tuyo'.
Por eso, cuando me puse a escribir esta historia, traté en todo momento de aportar mi propia visión del tema sin caer en los clichés de las películas que había visto sobre el conflicto.  No estaba especialmente interesado en retratar tanto la locura de la guerra en sí, como  centrarme en aquellos que la integraban. Me planteaba que, antes de que los conflictos se profesionalizaran (al menos en occidente), aquellos que eran enviados a la guerra, no serían sino chavales recién salidos de la adolescencia, los cuales seguramente estarían más interesados en coches y en ligoteos púberes que en coger un fusil. No digamos ya  de los vietnamitas, agricultores muchos de ellos, atrapados en un conflicto en el que se mezclaban luchas internas y la absurda pelea ideológica del capitalismo frente al comunismo.
OPERATION "YELLOWSTONE" VIETNAM, Following a hard day, a few members of Company "A," 3rd Battalion, 22nd Infantry... - NARA - 530617Al coger el ordenador y escribir durante dos noches seguidas, empecé a obsesionarme con huir de los tópicos que podían convertir la historia en un desastre. No en vano, no he vivido nada parecido (por suerte), por lo que era muy fácil que cayese en los lugares comunes. Leído ahora, dos años después, creo que no lo conseguí del todo. Aún así, sigo teniendo un gran cariño por esta historia. Y con sus defectos, es de los relatos de los que me siento más satisfecho. Además, fue la primera vez que me apoyé en los diálogos de una manera tan importante, algo que, a día de hoy, hago en casi todos mis escritos.
Espero que disfrutéis de esta lectura, os sumerjáis en los personajes y me digáis que os ha parecido. Se agradecen las críticas y comentarios.

Y, aunque esto suene a tópico, gracias por dedicarme unos minutos de vuestro tiempo. (Y perdonad la inactividad de estos días).


El valle de Ia Drang          Escrito en 12- 2012 escuchando "Kashmir" de Led Zeppelin y "The end"  de The Doors

Jamás olvidaré el día en que el vicepresidente Humphrey mandó una carta en la que nos felicitaba por la labor realizada en pos de la liberación de la república del Vietnam. Para la mayoría de los chicos fue una velada de borrachera interminable que acabaría bajo las sabanas de alguna prostituta, pero para mí fue la noche en que encontré a Jim Woodsbury con su rifle metido en la boca. 

—¿Qué haces aquí? —Me dijo con voz seca. —¿Por qué no te das una vuelta por ahí?

Ni siquiera se giró. Allí estaba, sentado en el oscuro tocón de un árbol talado. Tenía el rifle de asalto apoyado en el suelo apuntando verticalmente a su cabeza. Las tenues luces de la cabaña a nuestra espalda, improvisado local de alterne, apenas reflejaban una suave luz amarilla sobre nosotros. Jim miraba en dirección contraria, con la vista perdida en la enormidad de la oscuridad selvática, así que no pudo ver cómo me temblaban las piernas hasta tal punto que tuve que hincar la rodilla para no caerme. Intenté ponerme en pie, pero el cuerpo no respondió. La cabeza me daba vueltas y la imagen de mi amigo se hacía cada vez más borrosa. 
“Mierda, demasiado whisky”, pensé mientras dejaba caer la botella junto a mí.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Relatos: LA DAMA DE SHANGHAI

Sigamos dándole vueltas al amor platónico. Pues perder la cabeza por por una persona, que además está totalmente fuera de tu alcance, es el clásico entre los clásicos, y da igual cuánto se escriba sobre ello que siempre nos resulta fascinante. Los afectados por este 'mal' se encuentran entonces ante la difícil tesitura de elegir seguir admirando esa imagen perfecta desde la distancia o tirarse a la piscina para hacer de esa musa algo real y tangible, pero también imperfecto y doloroso. 

En esta historia que hoy os traigo, Antoine Foulier, un anciano que aún se resiste a dejar de soñar, está decidido a conquistar a la señorita Sophie. Y, aunque su amigo Maurice no lo ve nada claro, para él, la chica es su auténtica "Dama de Shanghái".

Y claro, al igual que Rita Hayworth, es uno de esos amores platónicos por los que merece la pena arriesgarse.

* Este relato se lo quiero agradecer a Rafa, que me inculcó su pasión por el cine y los mitos de la época dorada de Hollywood, y Ángel, el cual me descubrió la canción que me acompañaría durante toda la escritura del relato.

La dama de Shanghái  Escrito en septiembre de 2014 escuchando "Shine on your crazy Diamond" de Pink Floyd.


Le gustaba su forma de tomar café. La manera en que inclinaba la taza ligeramente para beber a pequeños sorbos y como el carmín dejaba su huella en la porcelana. A los ojos de un distraído, habría podido parecer que lo hacía como cualquier otra chica, pero Antoine sabía que no era así.
Cada tarde, a la hora de salir al jardín, se dedicaba a observarla mientras ella charlaba con el resto de compañeras. A pesar de la distancia, a veces le parecía que podía notar el olor a jazmín de su pelo ondulado y escuchar su aflautada voz. En esos momentos, cerraba los ojos e imaginaba que, con sólo estirar el brazo, podría agarrarla de la cintura y hacerla bailar ante la envidiosa mirada de los otros internos.

Definitivamente, la señorita Julie era la más guapa de todas las enfermeras del Saint Patrice. Y a Antoine Foulier le había hecho perder la cabeza. “Es de las que ya no quedan” le contaba a su amigo Maurice.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Relatos: EL PASAJERO

La música como catalizador de ideas. Como resorte para que la imaginación fluya y conquiste el papel en blanco. Como auténtico inspirador en los días más grises.

Hay veces que es el relato el que te lleva a una música determinada, y ésta dota al escrito de nuevos matices. Y luego hay otras, como el que hoy os traigo, en las que la canción es la que hace nacer el cuento, enarbolando la historia e incluso convirtiéndose en un personaje más, llegando un punto en que ya no puedes separar el relato de la canción ni la canción del relato.

"Didn't need possessions anymore" by Seth Rader (CC-BY-NC-SA)
Esta historia nace a partir de la canción "The Passenger" de Iggy Pop (como siempre, para oírla, pinchad en el enlace a la derecha del título del relato). Después de haberla escuchado cientos de veces, un día la pusieron en la radio, y, sin darme cuenta me encontré imaginando a un tipo caminando al ritmo de la letra de la canción. Ese "pasajero" pronto se convertiría en Claudio Buenrostro, un personaje de Best-seller, obligado a vagar por paisajes desiertos a capricho de su creador. Y claro, como suele pasar, la trama se me fue complicando. De esa manera nació el otro lado de la historia, con Martina y Rafael Torres.

Os animo a que os embarquéis en este viaje de realidad y ficción, de ilusiones y decepciones. Como dijo Iggy, a ser el pasajero de esta historia. Y viajar, y viajar...

El pasajero             Escrito en febrero de 2012 escuchando "The Passenger" de Iggy Pop.


Llevaba en aquel lugar bastante tiempo, pero la situación aún le inquietaba. Parecía encontrarse bien de salud, no se notaba ningún dolor, ni parecía tener problemas para moverse. Intentó pensar en alguna operación compleja para cerciorarse que podía razonar con claridad. Resolver un logaritmo debería ser suficiente, por lo que se puso a elucubrar la cuenta en su cabeza. Pasado un rato llegó la conclusión de que sería incapaz de hacerlo y empezó a preocuparse. Pero, tras un angustioso momento, se acordó de que nunca había sido muy resuelto con los números, y entonces se quedó algo más tranquilo. Su necedad denotaba su estabilidad mental. Aún así no conseguía recordar cómo demonios había llegado allí. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

Relatos: UN PEZ COLORADO

"Sunshet Fishing" by Riccardo Cuppini  (CC BY-NC-ND)
Siempre me ha sobrecogido todo lo que rodea a la pesca. Puede que sea porque en mi barrio siempre ha existido dicha cultura, pero lo que está claro es que es ver una barca o una caña y se me vienen mil historias a la cabeza. Esta es una de ellas que empecé a idear una tarde de finales de verano cuando, a lo lejos, divisé la figura de un padre con su hijo que pescaban, apostados en las rocas. Allí parados parecían haberse convertido en estatuas de sal con la caida del atardecer. Pasé cerca de ellos y me parecieron ausentes el uno del otro. Al mirar al cubo que tenían a sus pies no vi un sólo pez. Quizá por eso, imaginé la historia de ese pez que les faltaba,  un pez colorado.


Un pez colorado                  Escrito en marzo de 2014 escuchando "Days like this" de Van Morrison

   Hoy no parece que piquen, ¿no? 

Miré a mi padre buscando una respuesta, preguntándome si estaría tan aburrido como yo. Él apartó un momento la vista del libro que estaba leyendo y negó con la cabeza, para, un instante después, volver a sumergirse en su lectura. Llevábamos allí más de tres horas, y a mí me parecía que habían sido tres días. Y ni rastro de un pez. 

lunes, 27 de octubre de 2014

Relatos: SAMMY DAVIS JR.


Buenas noches a todos. Con un poco de retraso, traigo hoy un relato que escribí hace un tiempo. Se trata de una historia de (des) amor con un pequeño toque erótico y pinceladas de la música del carismático Sammy Davis Jr. Es un relato algo diferente a lo que he publicado hasta ahora, pero en su momento tuvo buena acogida entre la gente a la que se lo pasé. Espero que a vosotros os guste, y, si no es así, sentíos libres de despellejarme en los comentarios. 

SAMMY DAVIS JR.      Escrito en noviembre de 2012 escuchando" I've gotta be me" de Sammy Davis Jr.
tiagorenata by Shiko (CC BY-NC-SA)

Aquello fue la gota que colmó el vaso. Ana pasaba de los treinta, pero todavía se comportaba como una niña pequeña, y, como tal, tampoco podía gritarle, por mucho que fuera lo que más me apetecía en ese momento. Si lo hubiera hecho se habría puesto a llorar como una magdalena, y lo que es peor, lo habría utilizado como argumento para su estúpida creencia. Que no la quería decía. Que sólo eran palabras. Palabras vacías. 

Levantó la vista y buscó una expresión en mi rostro que la tranquilizara, pero no la encontró. Con la tenacidad de un cazador ante su presa, noté como sus ojos claros escrutaban nerviosos algún atisbo de relajación en mis facciones, dando de bruces con la triste realidad. Yo tenía la mirada atrapada en una de las paredes, perdido entre capas de pintura mal rematada. Apretaba los dientes con fuerza, luchando por no volver la cabeza hacia ella. 



miércoles, 15 de octubre de 2014

Colaboraciones: "¡AY PENA!" de Rafa Maldonado

Con mucho gusto os presento la primera colaboración que nos llega a "De guionista a cuentista". Nos la manda Rafael Maldonado, 'Rafiki', y se trata de un relato corto en forma de diálogo en el que nos coloca en la fina linea que separa lo moral de lo dantesco. ¿Estamos en el lado bueno, o por el contrario hace tiempo que cruzamos esa línea?

Espero que os guste, y si es así, no os olvidéis de comentar. Rafa ha abierto la veda de las colaboraciones. Espero con ganas a los siguientes valientes.

Craft3 by Shiko (CC BY-NC-SA)
¡Ay pena!

- Perdone, puedo hacerle una pregunta?

- Si, claro, dígame.

- Verá...es un programa experimental que estamos proponiendo a algunas personas...

- Si, dígame.

lunes, 13 de octubre de 2014

Relatos: MONSIEUR LERNAUX

Hoy os traigo un nuevo relato. Esta vez viajaremos por el Loira en busca de un inquietante personaje...

Monsieur Lernaux                                                                Escrito en abril de 2014 escuchando "The rain" de Joe Hisaishi

CHARENTON - Bords de Marne - L'embarcadère 
Eran las once de la mañana
cuando André fue a encontrarse con el monstruo.

Desde hacía un tiempo los chicos de la pandilla contaban que, bajo el puente que unía el pueblo con el de Varades, se encontraba la más horrible de las criaturas. Algunos de ellos hablaban de un gigante sin rostro, mientras que otros incluso decían que no se trataba de un ser humano. No obstante, todos coincidían al considerar a André un verdadero héroe, pues era el único con el valor suficiente para ir al encuentro de semejante bestia.