El
otro día me pasaron un artículo de los marcianos más carismáticos de la
historia de la televisión, y leyéndolo descubro que del 4 al 10 de octubre se
celebra la Semana Mundial del Espacio (y yo con estos pelos). Pues bien,
aprovechando que estamos inmersos en esta gran fiesta galáctica, he pensado que
seria divertido publicar este relato que trata de un chico con imaginación sin
limites y amor incondicional por otros mundos. Se trata de una de mis escasas
incursiones en el humor. Espero que os guste.
Por
cierto, desde aquí declararme fan absoluto de “Alf”, sin duda mi extraterrestre
favorito. ¿Cuál es el vuestro?
Apolo XXI Escrito en Diciembre de 2012, escuchando "Close to me" de The Cure
Aún a día de hoy se recuerda el día que llovieron máquinas de escribir en el centro de Madrid.
Nadie sabe cómo pudo pasar semejante fenómeno meteorológico. Se habían oído historias de lugares dónde llovía café en el campo o incluso que caían ranas desde nubes verde oscuro. Pero aquellos armatostes de metal estallando contra las calles de la Gran Vía, las teclas saltando hacia todos los lugares como si pertenecieran a un ballet anárquico, eso era algo que iba mucho más allá de cualquier explicación razonable.